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4 historias de viajes conmovedoras

noviembre 10, 2020

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Escuche cuatro historias de viajes conmovedoras que hemos escuchado a lo largo de los a√Īos. Si no. 2 no te hace llorar, ¬°probablemente eres un robot!

1. Cómo se encontró una madre perdida en el caos de viajes

Cancelado. Cancelado. Cancelado, comienza La historia de viajes de Agnes Mwangale. Eran las 6 de la tarde del 15 de abril de 2010 y acababa de llegar al aeropuerto de Toronto. Mientras examinaba el tablero de llegadas, su estómago se revolvió y se dio cuenta de que todo no estar bien, a pesar de la promesa que le había hecho a su madre.

La ceniza volcánica de Eyjafjallajökull de Islandia había cerrado los aeropuertos de Europa durante casi una semana, dejando a miles de pasajeros varados en todo el mundo. Entre ellos se encontraba la madre de Agnes, Sophia Atila Kafu, que estaba atrapada en el aeropuerto de Schiphol en Amsterdam, a casi 6.000 kilómetros de distancia.

Esto dif√≠cilmente ser√≠a notable si no fuera por el hecho de que Sophia ten√≠a 64 a√Īos, nunca hab√≠a estado fuera de Kenia, nunca hab√≠a estado en un avi√≥n, nunca hab√≠a estado dentro de un aeropuerto, no hablaba ingl√©s (solo swahili y luhya), llevaba solo 25 euros y no No tengo un m√≥vil que funcione.

Para cuando Agnes se dio cuenta de que algo andaba mal, Sophia ya había estado varada en Schiphol durante 19 horas. Tenía consigo algunos datos de contacto de emergencia pero, hasta ahora, no se había realizado ni recibido ninguna llamada.

Al darse cuenta de que su madre no podía buscar ayuda, Agnes llamó a la aerolínea, KLM, para preguntar si podían buscarla. La aerolínea le dijo que había demasiado caos en el aeropuerto y que no podrían localizar a una persona en particular. Después de varias horas, Agnes salió del aeropuerto y se refugió en un hotel cercano viendo las noticias en un estado de angustia.

Cuando a la ma√Īana siguiente todav√≠a no hab√≠a noticias, Agnes llam√≥ a la embajada de Kenia en La Haya y fue comunicada con un agregado de Kenia que prometi√≥ conducir hasta √Āmsterdam a la ma√Īana siguiente si no encontraba a Sophia por la noche.

Incapaz de descansar, Agnes se puso en contacto con sus amigos y colegas de AIDS-Free World para pedir ayuda. Pronto, hubo gente de Boston, Toronto, Nueva York y San Francisco trabajando en una solución. A estas alturas, Sophia había estado varada durante casi 40 horas.

Una de las amigas de Agnes, Paula Donovan, envi√≥ un correo electr√≥nico a sus contactos titulado “¬°Necesito con urgencia su ayuda para establecer contactos!” Dec√≠a: “¬ŅConoce a alguien que se haya quedado varado en Amsterdam, o conoce a alguien que conozca a alguien que conozca a alguien cuyos amigos de Facebook o seguidores de Twitter puedan estar all√≠?”

Este correo electrónico llegó a la bandeja de entrada de un empleado de AIDS-Free World en San Francisco. En cuestión de minutos había llegado a un abogado en Washington que lo envió a otro abogado de la misma firma, quien luego se lo envió a su padre. Posteriormente viajó a un alto ejecutivo de Delta Airlines (un socio de KLM) y luego a otro ejecutivo de Delta en Atlanta.

En dos horas, el correo electr√≥nico lleg√≥ a la bandeja de entrada de George Bougias, gerente regional de servicio al cliente de Delta, mientras cenaba con su esposa. Al principio, se pregunt√≥ si era una broma, as√≠ que llam√≥ al n√ļmero para verificarlo.

Agnes respondi√≥ a la llamada y le asegur√≥ desesperadamente que su situaci√≥n era real. Ella le envi√≥ fotos de Sophia y, unos minutos despu√©s, George se dirig√≠a al aeropuerto. √Čl y seis agentes de seguridad comenzaron a registrar las terminales, y pronto se unieron Jacqueline Wittebrood, que hab√≠a recibido el mensaje de una amiga en Nueva York, y su amiga Fezekile Kuzwayo, que sab√≠a hablar swahili. Juntos, peinaron las terminales.

Se acercaba la medianoche y el equipo casi hab√≠a terminado su b√ļsqueda cuando notaron dos figuras solitarias en un √°rea aislada cerca del casino del aeropuerto. Se acercaron y levantaron una manta. Debajo hab√≠a una mujer africana, pero a los 40 a√Īos era demasiado joven para ser Sof√≠a. El grupo se volvi√≥ hacia el segundo catre y mir√≥ debajo de la manta.

“¬ŅMama Sophia?” pregunt√≥ Fezekile. Luego, en suajili: “Tu hija nos envi√≥ aqu√≠”.

Sophia sonri√≥, revelando un hueco en sus dientes, como el de sus fotos. Finalmente hab√≠an encontrado a Mama Sophia. Conmocionada pero aliviada, explic√≥ que la otra mujer, una nativa del Congo que hablaba ingl√©s, la hab√≠a cuidado. Hab√≠an intentado llamar a Agnes pero no hab√≠an podido localizar su n√ļmero.

Cuatro d√≠as despu√©s, Sophia lleg√≥ a Canad√° a tiempo para la graduaci√≥n universitaria de Agnes. Sorprendentemente, la experiencia la dej√≥ m√°s optimista sobre volar. Por desgarradora que fuera, la amabilidad de los extra√Īos le ense√Ī√≥ una lecci√≥n importante: “Puede que tengas un problema”, dijo. “Pero mientras otras personas lo sepan, ya no es solo tuyo”.

Adaptado de la historia original de The New York Times.

2. Lucha por la huida

“Anoche, mi esposo y yo recibimos la tr√°gica noticia de que nuestro nieto de tres a√Īos en Denver hab√≠a sido asesinado por el novio de nuestra hija”, comenzaba la carta de Nancy a elliott.org.

‚ÄúLe van a quitar el soporte vital esta noche a las 9 de la ma√Īana y sus padres han optado por la donaci√≥n de √≥rganos, que se realizar√° de inmediato. M√°s de 25 personas recibir√°n su regalo esta noche y se salvar√°n muchas vidas “.

Poco despu√©s de esta terrible noticia, Nancy reserv√≥ boletos para que su esposo, Mark, volara de Los √Āngeles a Tucson a Denver. ‚ÄúEl agente de venta de boletos contuvo las l√°grimas durante la llamada‚ÄĚ, escribi√≥ Nancy en la carta. “En realidad soy su madrastra y es mucho m√°s importante para mi esposo estar all√≠ que para m√≠”.

Por desgracia, el viaje no sali√≥ seg√ļn lo planeado. Mark lleg√≥ a LAX dos horas antes del vuelo, pero pronto se dio cuenta de que las demoras extremas en el check-in y el equipaje lo mantendr√≠an alejado del vuelo.

La carta de Nancy describe cómo estuvo al borde de las lágrimas cuando suplicó a la TSA (Administración de Seguridad del Transporte) y Southwest Airlines que lo aceleraran. Explicó que si perdía este vuelo, nunca volvería a ver a su nieto, pero a nadie le importaba lo suficiente como para ayudarlo.

Finalmente, después de pasar por seguridad unos minutos después de la salida prevista del avión, tomó su equipaje y, todavía en calcetines, corrió hacia la puerta de embarque con esperanzada desesperación. Al doblar la esquina, vio al agente de la puerta. Ahora eran 12 minutos después de la hora de salida, pero junto al agente estaba el piloto del avión.

“¬ŅEres Mark?” pregunt√≥. “Detuvimos el avi√≥n para usted y lamentamos mucho la p√©rdida de su nieto”.

Sin aliento y al borde de las lágrimas, Mark se rompió de gratitud.

El piloto lo calm√≥. ‚ÄúNo pueden ir a ning√ļn lado sin m√≠ y yo no ir√≠a a ning√ļn lado sin ti. Ahora rel√°jate. Te llevaremos all√≠. Y de nuevo, lo siento mucho “.

3. Una epifan√≠a en el autob√ļs

‚ÄúEstaba sentado en la parte trasera de un autob√ļs en un peque√Īo pueblo de Costa Rica llamado Watsi‚ÄĚ, comienza la historia de Chase Adam.

“Una mujer con ropa hecha jirones estaba parada en el pasillo de enfrente. Sostenía una carpeta roja y hablaba con los pasajeros cerca de ella. Pensé que debía estar vendiendo pegatinas o cremas para la piel.

Unos minutos m√°s tarde mir√© hacia arriba y descubr√≠ que se dirig√≠a por el pasillo hacia m√≠. Llevaba una bolsa de pl√°stico y, aunque solo hab√≠a pasado a unos pocos pasajeros, la bolsa estaba llena de dinero. No lo pod√≠a creer. En mi a√Īo y medio en el Cuerpo de Paz, nunca hab√≠a visto a un vendedor de autobuses ganar tanto.

Cuando me alcanzó, todavía no tenía idea de lo que estaba vendiendo. Entonces el hombre a mi lado pidió ver la carpeta roja que sostenía.

En el instante en que abri√≥ la carpeta, todo encaj√≥. Hab√≠a una fotograf√≠a en un lado y un documento en el otro. La fotograf√≠a mostraba a un ni√Īo con una incisi√≥n a lo ancho del est√≥mago. El documento describ√≠a su estado de salud. El joven era su hijo.

En ese momento tuve lo que solo se puede describir como una epifan√≠a. Si pudiera conectar de alguna manera a esta mujer con mis amigos y familiares en casa, tendr√≠a el dinero para pagar el tratamiento m√©dico de su hijo en un d√≠a “.

Ese momento fue la génesis de Watsi, ahora una plataforma global de financiamiento colectivo que permite a cualquier persona donar tan solo $ 5 para financiar directamente la atención médica que cambia la vida de las personas necesitadas.

Para calificar para la financiación de Watsi, los pacientes deben padecer una afección que, si no se trata, afectará gravemente a su nivel de vida. Los tratamientos elegibles para la financiación de Watsi cuestan menos de $ 1,500 USD, tienen una alta probabilidad de éxito y están fuera del alcance financiero del paciente que los necesita.

En resumen, los tratamientos Watsi son de bajo costo y de alto impacto. Y lo mejor es: hay resultados tangibles. Cuando un paciente tiene una operación exitosa, todos sus donantes reciben una actualización al respecto, lo que demuestra claramente la diferencia que se está haciendo y es incomparable en términos de factor de sentirse bien.

Hasta la fecha, 7,686 personas han financiado la atenci√≥n m√©dica para 2,572 pacientes en 20 pa√≠ses, y todo porque Chase estaba viajando por un peque√Īo pueblo costarricense llamado Watsi.

4. El hombre en el asiento 16C

Todos los viajeros frecuentes han sentido el temor de estar sentados al lado de un ni√Īo. Esperas en silencio que no se pase el vuelo gritando. Esperas que sus padres sepan controlarlo. Esperas tener algo de paz y silencio.

Ahora imagina que eres el padre y t√ļ saber que su hijo gritar√°, se inquietar√° y perturbar√° la paz y el silencio de los dem√°s, no porque no pueda controlarlo, sino porque tiene autismo. Imag√≠nese que est√° orando en silencio por una anciana amable o un padre compa√Īero que pueda entender.

Y luego imagina que, en cambio, obtienes a un hombre de negocios de aspecto importante con un traje, un malet√≠n y un pu√Īado de documentos. Imag√≠nese el pavor silencioso cuando su hija se acerca y le acaricia el brazo, lo llama “pap√°” y no deja de hacerlo.

Esto es lo que le sucedi√≥ a Shanell en un vuelo con su hija de 3 a√Īos, Kate, pero como escribe en su blog, la reacci√≥n del pasajero no fue la esperada:

‚ÄúPodr√≠as haberte movido inc√≥modamente en tu asiento. Podr√≠as haberla ignorado. Podr√≠as haberme dado esa ‘sonrisa’ que desprecio porque significa ‘maneja a tu hijo por favor’. No hiciste nada de eso. Hiciste conversaci√≥n con Kate y le hiciste preguntas sobre sus tortugas … Yo mir√© y sonre√≠. Hice algunas ofertas amables para distraerla, pero no quisiste nada “.

Shanell contin√ļa describiendo c√≥mo su hija se neg√≥ a dejar descansar al hombre. “La interacci√≥n sigui√≥ y sigui√≥ y nunca pareciste molesto”.

Empeor√≥: ‚ÄúNo mucho antes de aterrizar, Kate hab√≠a llegado a su l√≠mite. Grit√≥ para que se quitara el cintur√≥n de seguridad, me grit√≥ que abriera la puerta del avi√≥n y llor√≥, repitiendo: ‘El avi√≥n est√° cerrado’ una y otra vez. Intentaste redirigir su atenci√≥n a sus juguetes. Ella ya estaba demasiado agotada en este punto, pero el hecho de que trataste de ayudar me emocion√≥ “.

Shanell contin√ļa: ‚ÄúEn caso de que se lo est√© preguntando, ella estaba bien en el momento en que bajamos del avi√≥n. Gracias por dejarnos ir delante de usted. Kate se sent√≠a abrumada y escapaba del avi√≥n y todo lo que necesitaba era un gran abrazo. As√≠ que gracias.

Gracias por no hacerme repetir esas horribles frases de disculpa que tan a menudo digo en p√ļblico. Gracias por entretener a Kate tanto que tuvo su viaje en avi√≥n m√°s exitoso hasta el momento. Y gracias por guardar tus papeles y jugar a las tortugas con nuestra chica “.

Conozco la sonrisa de la que habla Shanell, la que dice ‘maneja a tu hijo, por favor’, porque se la he mostrado a los padres antes. He sentido una burbuja de impaciencia y molestia por dentro, pero espero que la pr√≥xima vez que me encuentre en este tipo de situaci√≥n, act√ļe con la misma gracia y comprensi√≥n que el hombre del asiento 16C.

4.5 El lado m√°s dulce de Reddit

Busqué en Reddit y Google esta historia pero no pude encontrarla, así que solo tendré que darte un resumen de tres líneas de memoria. Cuando un devastador terremoto azotó Japón en 2011, un Redditor publicó que su madre estaba atrapada en una provincia japonesa sin acceso a comida ni bebida.

Otro Redditor ley√≥ la publicaci√≥n. √Čl estaba en Jap√≥n y por eso arm√≥ un gran paquete de comida, naveg√≥ hasta el pueblo de la madre y llam√≥ a su puerta para darle el paquete.

Fue s√ļper reconfortante y dulce (las palabras no son frecuentes …

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