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5 cosas que los escritores de viajes no te dicen

noviembre 10, 2020

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Antes de dejar mi trabajo para viajar, trabaj√© en roughguides.com durante dos a√Īos y, antes de eso, como editora de art√≠culos en las revistas Asian Woman y Asian Bride. Durante este tiempo, not√© que surgen algunos temas y frases comunes en los escritos de viajes que le√≠: los comensales siempre disfrutaban de la “comida abundante”, las caba√Īas siempre estaban “ubicadas entre” algo, y los mares siempre comprend√≠an “aguas azules” (esa √ļltima Soy culpable de m√≠ mismo).

Con mucha menos frecuencia, me encontré con escritos que ofrecían una visión más cruda de la experiencia de viaje, y siempre era refrescante cuando lo hacía. En realidad, viajar no siempre es sorprendente. A veces, es francamente decepcionante, pero rara vez lo admitimos. Aquí hay cinco verdades que a los escritores de viajes no les gusta contarte.

“Ese lugar que visit√© fue una mierda”

A los escritores de viajes se les paga por vender un sue√Īo, ya sea de los v√≠vidos mares griegos o de los sombr√≠os paisajes islandeses. Sus piezas hablan de mercados vibrantes llenos de colores contrapuestos, de encantadores pilluelos callejeros vendiendo sus mercanc√≠as, de caballeros ancianos dormitando en los porches. Pintan una imagen deseable con el objetivo de inspirarte a ir all√≠, o al menos a desear ir all√≠; despu√©s de todo, ¬Ņpor qu√© cubrir un destino solo para decirle a los lectores que lo eviten?

En las raras ocasiones hace Sucede (como este artículo sobre Marrakech), no solo es refrescante, sino mucho más informativo y entretenido que una carta de amor cargada de superlativos. A menudo, los blogueros cuentan la verdad más fácilmente (como en este artículo sobre Vietnam), ya que por lo general no se ven afectados por la necesidad de mantener relaciones con las juntas de turismo y las empresas de viajes.

Un escal√≥n por encima de esto es lo que yo llamo el ‘Tratamiento Bear Grylls’. Aqu√≠ es donde un escritor fabrica tensi√≥n para agregar drama a su historia. ‘Travels’ de Michael Crichton es un ejemplo cl√°sico: en √©l, el difunto autor habla de escalar el Kilimanjaro, de navegar por peque√Īas ciudades africanas, acampar cerca de elefantes y bucear en mar abierto como si fueran actividades potencialmente mortales. En verdad, Peter ha hecho todas esas cosas y fueron dif√≠ciles, pero no ese dif√≠cil.

“La gente que conoc√≠ no era tan interesante”

Peter y yo estábamos sentados en un balcón con vistas a las aguas azules de Savusavu (lo siento, no pude evitarlo). El anochecer había caído y el aire tenía olor a madera quemada. Fue una de esas noches que requirieron pocas palabras, así que nos sentamos y miramos las olas en silencio.

Pronto, se nos uni√≥ un compa√Īero mochilero, llam√©mosle Mark, con quien tuvimos el intercambio habitual (d√≥nde hab√≠amos estado, cu√°nto tiempo hab√≠amos estado en Fiji, hacia d√≥nde nos dirig√≠amos a continuaci√≥n). Al enterarse de que nos √≠bamos a Tonga, sus ojos se iluminaron. ‚ÄúOh, debes visitar ‘Eua. Pas√© tiempo con una familia incre√≠ble all√≠ “. Extendi√≥ la mano y cogi√≥ la gu√≠a del Pac√≠fico Sur que descansaba sobre la mesa. Hojeando, se volvi√≥ hacia Tonga y luego procedi√≥ a darnos una conferencia de 40 minutos sobre d√≥nde ir y qu√© ver (incluidos todos los incre√≠bles jefes de aldea que conoci√≥ y los “verdaderos” tonganos con los que pas√≥ su tiempo).

Nuestros corteses intentos de frenar la conferencia cayeron en saco roto hasta que, finalmente, Peter se puso de pie y dijo: ‚ÄúVaya, gracias, eso es mucha informaci√≥n. Me muero de hambre, as√≠ que probablemente comamos algo “.

Los escritores de viajes insisten en que conocer√°s “gente incre√≠ble” en tus viajes, pero, a veces, eso simplemente no es cierto. De hecho, mayor√≠a de las veces, no es cierto (a menos que su list√≥n de “asombroso” sea inusualmente bajo). Nos hemos encontrado impresionante gente en nuestros viajes y nos hemos conocido formidable personas, pero las personas verdaderamente “asombrosas” son pocas y distantes entre s√≠.

“Ignoro mi propio consejo”

Cada escritor de viajes empleado le dirá que tome tabletas contra la malaria cuando esté en un país con malaria, que compre un seguro de viaje, que empaquete una muda de ropa en su equipaje de mano, etc. Bueno, en 2010, cuando visité Camboya (y escribí un artículo de viaje asociado al respecto), no tomé ninguna pastilla contra la malaria a pesar de viajar por todo el país. Así es como se ve el mapa de malaria para Camboya:

Al final estaba bien, pero el caso es que no escuché mis propios consejos. Del mismo modo, cuando Peter y yo llegamos al aeropuerto internacional Faleolo de Samoa esta semana y nos dijeron que Fiji Airways no había cargado nuestras mochilas, nos quedamos solo con la ropa que llevaba puesta (y Peter ni siquiera tenía un cepillo de dientes). Esto es contrario a lo que le dirán todos los viajeros experimentados, incluidos nosotros. Lo que no lo haré decirte es que nos volvemos complacientes. Dejamos nuestros pasaportes en nuestras mochilas en lugar de la caja fuerte del albergue, no siempre dividimos nuestro efectivo y, a menudo, asumimos que nuestro equipaje llegará sano y salvo.

“A veces prefiero simplemente andar en mi computadora port√°til”

De acuerdo, aparte del hecho de que ya nadie dice ‘pootle’, es cierto que a veces solo queremos sentarnos en el interior y obtener una soluci√≥n de Facebook, Twitter o Buzzfeed. Incluso cuando hemos pasado 17 horas en un bote para llegar a una bah√≠a remota que parece el cielo mismo, queremos sentarnos en el interior y obtener una soluci√≥n de Facebook. Cuando los exuberantes √°rboles verdes se agitan con el viento y las arenas blancas barren con el m√°s dulce de los ecos, queremos sentarnos en el interior y obtener una soluci√≥n de Facebook. B√°sicamente, todos queremos estar en l√≠nea alguna vez, m√°s carpe dongle que carpe diem.

“Estoy usando mis bragas al rev√©s”

“¬ŅQu√© vas a hacer con el LAVADO?” Le√≠ el texto de mi hermana peque√Īa, adoptando may√ļsculas para retratar esa tarea tan imposible. “Erm, lo que hago en casa: lavar mi ropa una vez a la semana”, respond√≠. Oh, el optimismo y la ingenuidad. ¬ŅCada semana? En realidad, estoy demasiado ocupado explorando cuevas, escalando volcanes y navegando por el cielo (y, s√≠, buscando en mi computadora port√°til). Cada semana simplemente no es pr√°ctico, especialmente cuando se trata de ba√Īos compartidos de dudosa higiene. Como tal, algunos compromisos deben cumplirse de vez en cuando. No todo el tiempo, mente, pero a veces


Imagen principal: Atlas y botas

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