Call of the wild: desconectarse de la vida diaria

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Una extra√Īa velada con Desconnexions en Catalu√Īa nos recuerda por qu√© es tan importante dejar nuestros port√°tiles y de vez en cuando dejar nuestros m√≥viles en casa

Estaba en Wikipedia leyendo sobre una controversia de 2015 que involucró a un juez sobre la versión de Nueva Zelanda de X Factor cuando me di cuenta de que lo estaba haciendo de nuevo: perder el tiempo leyendo sobre una persona que no conocía involucrada en un evento que no me importaba. en un programa que no vi.

Me había caído por la madriguera de Internet. de nuevo.

No hay un nombre para esto que hacemos: los miles de millones de horas que colectivamente pasamos todos los días navegando sin consecuencias por la web. Nos sentamos en nuestras computadoras portátiles con apatía y alivio: gracias a Dios no necesitamos pensar durante una hora.

Quiz√°s sea por falta de vocabulario por lo que no contabilizamos este gasto colosal. Despu√©s de todo, no es perder el tiempo si est√° ‘aprendiendo’ o ‘leyendo’ o ‘relaj√°ndose’ o cualquier cantidad de cosas para las que realmente tenemos palabras.

Por supuesto, muy a menudo, no estamos aprendiendo ni leyendo. Ni siquiera nos estamos relajando. Rara vez me siento relajado después de una hora atiborrándome de Internet. Me siento animado y conectado y, dado el clima político actual, muy a menudo enojado.

En Atlas & Boots, fotografiamos, filmamos y escribimos sobre nuestros viajes, lo que significa que incluso cuando estamos “apagados”, todav√≠a estamos “encendidos”. Fue un alivio cuando me dijeron que guardara mi tel√©fono en una caja al comienzo de una velada con Desconnexions, una empresa catalana que tiene como objetivo desconectar a las personas de su vida cotidiana y reconectarlas con la naturaleza.

Atlas y botas Prepar√°ndonos para nuestra velada con Desconnexions en Catalu√Īa

Intrigados por el concepto, entregamos r√°pidamente nuestros tel√©fonos y c√°maras. No ten√≠amos idea de qu√© esperar de la noche, aparte de lo que nos dijo nuestra gu√≠a, Gloudina: que estar√≠amos ‘reconect√°ndonos con el medio ambiente’.

Sospeché un paseo por el parque seguido de un poco de yoga al atardecer, una noche perfectamente divertida, aunque un poco incómoda dado que soy tan elástico como una puerta de hierro fundido. Aun así, reconocí la necesidad de desconectarme y seguí la corriente.

Gloudina comenzó entregándonos a cada uno de nosotros un frasco de vidrio al comienzo de nuestra caminata. Nos pidió que recopilamos un elemento que represente quiénes somos y nos advirtió que hablaríamos sobre nuestras elecciones más adelante.

Atlas y botas De camino a nuestra primera ubicación misteriosa

Nos embarcamos en nuestro paseo desde los hermosos terrenos de La Vella Farga en las estribaciones del Pirineo catal√°n. Nos dirigimos a los campos circundantes, caminando en fila india sobre suelo suave y el√°stico a trav√©s de matorrales de √°rboles ba√Īados por el sol. El cielo se sinti√≥ c√°lido por encima de nuestras risas y los tres hilos diferentes del idioma: ingl√©s, catal√°n y espa√Īol.

Hice una pausa para recoger mi elemento y corrí para alcanzar al grupo. Entramos en un claro y nos acercamos a una colina, riéndonos de alegría cuando divisamos el picnic esperando en la cima.

Picnic en Desconnexions
Atlas y botas Un picnic sorpresa

Nos sentamos y Gloudina nos animó a compartir los elementos que habíamos elegido para nosotros. Blandí mi frasco y expliqué.

Mi elemento es la tierra. Es aburrido, lo sé, pero también representa una base sólida. Es estable y robusto, leal, confiable, estable y práctico. Creo que esos rasgos me describen bien.

El resto del grupo comparti√≥ sus elementos y pronto lleg√≥ el momento de comer. Esto es mejor que el yoga, Pens√© mientras nos deleit√°bamos con quesos, carnes y pa amb tom√†quet, un plato catal√°n sencillo pero sabroso a base de pan, tomate y aceite de oliva, todo ello acompa√Īado de un mont√≥n de vino. El cielo zumbaba en rosas y asombrosas nubes mammatus.

Atlas y botas
Una fiesta tradicional catalana

Mientras com√≠amos, Gloudina nos suministr√≥ cuatro antorchas entre nueve comensales (‚Äúas√≠ que ten√©is que ayudaros unos a otros‚ÄĚ) y nos dej√≥ instrucciones.

Después de la cena, cuando cayó la noche, tuvimos que encontrar nuestro propio camino hacia la siguiente ubicación de la noche, usando nuestras antorchas para encontrar una serie de marcadores reflectantes. Caminamos los nueve por el bosque en la oscuridad, alternando risas y nerviosismo. Trepamos por los bancos y nos abrimos paso entre árboles altos que se alzaban imponentes en el cielo.

Desconnexiones nubes
Atlas y botas Formaciones de nubes

Después de media hora, salimos a un claro en el bosque. Allí, encontramos nueve columpios de cuerda colgados de los árboles. Había un elemento de El hombre de mimbre sobre eso, pero de todos modos era encantador. Cada uno de nosotros tomó asiento en un columpio, todos en silencio bajo el chirrido de los grillos.

Una voz emergió del éter. Explicó por qué desconectarnos de nuestra vida cotidiana era tan importante y por qué todos necesitábamos reconectarnos con la naturaleza. A menudo descuidamos nuestras propias necesidades, decía, y esta era una oportunidad para reevaluarlas.

Estábamos inmersos en la oscuridad, cada uno de nosotros abandonado a sus propios pensamientos. Entonces, un flautista encaramado en lo alto de un árbol comenzó a tocar. Al principio nos reímos sorprendidos y encantados, pero pronto nos quedamos en silencio bajo las notas nostálgicas.

Comenzamos a balancearnos, al principio conscientemente, todos los habitantes de la ciudad forzados a salir de nuestras zonas de confort. Entonces, de forma menos consciente. Luego, cerramos los ojos y cedimos al estado de √°nimo.

Atlas y botas

Hab√≠a algo elemental en ello: la oscuridad bajo las estrellas y el silencio entre la m√ļsica. Incluso yo, un firme defensor de la naturaleza, record√© su capacidad para calmar y sanar. Mientras estaba sentado en la oscuridad balance√°ndome en el columpio, sent√≠ una profunda sensaci√≥n de bienestar.

Recordé una vez más el poder de la naturaleza en su inmensidad, resistencia y benevolencia. Me maravilló el hecho de que muchos de nosotros elijamos sentarnos en el interior con nuestras pantallas en lugar de salir al mundo y aprovechar sus maravillas.

Todo esto puede sonar bastante serio, pero le insto a que lo pruebe. yo impulso que visite Catalu√Īa y viva esta velada especial. Si no puede, pruebe una versi√≥n m√°s simple en casa. Da un paseo por el parque. Si√©ntese en un banco al atardecer y disfrute del silencio. Te lo prometo: es mejor que pasar mil millones de horas en YouTube.

Desconnexions: lo esencial

Qu√©: Una experiencia de Desconnexions dise√Īada para ayudarte a desconectarte de la vida diaria y reconectarte con la naturaleza.

Dónde: Nos alojamos en La Vella Farga, una masía del siglo XI cuidadosamente reconstruida en las estribaciones del Pirineo catalán.

Cada una de las 13 habitaciones est√° adornada con muebles cuidadosamente restaurados y una cuidada selecci√≥n de antig√ľedades. La arquitectura de piedra original se complementa con elementos de dise√Īo contempor√°neo, lo que le da al hotel una sensaci√≥n elegante y atemporal.

Atlas y botas

Alrededor del hotel hay m√°s de 300 hect√°reas de prados, pinares y olivares centenarios, lo que lo convierte en un lugar ideal para desconectar y relajarse. Con todo, La Vella Farga es uno de los hoteles boutique con m√°s encanto que hemos visto.

Cuando: La mejor √©poca para visitar Catalu√Īa es de mayo a finales de octubre.

C√≥mo: Reserva una experiencia a trav√©s de la web de Desconnexions, a trav√©s del correo electr√≥nico [email protected] o al tel√©fono +34937012941.

Volamos hasta el aeropuerto de Barcelona-El Prat (BCN), que ofrece f√°cil acceso al resto de Catalu√Īa. Reserve vuelos a trav√©s de Skyscanner a los mejores precios.


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