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Regreso a India

noviembre 10, 2020

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Hace seis a√Īos, Peter sigui√≥ los pasos de sus padres en un regreso a la India para localizar a los amigos olvidados de su padre …

Cuando era más joven, mi padre escribía mi nombre en hindi sánscrito en trozos de papel. Pensé que era un lenguaje mágico de una tierra de fantasía como Narnia o Lilliput y Blefuscu.

Cuando era mayor, me sentaba con √©l y mi madre frente al televisor y lo escuchaba exclamar sobre los √ļltimos viajes de Michael Palin por las estribaciones del Himalaya o las polvorientas carreteras de Rajasthan. ‚ÄúTenemos que volver‚ÄĚ, declaraba con entusiasmo, volvi√©ndose hacia mi madre. ‚ÄúLos olores‚ÄĚ, dec√≠a. ‚ÄúLos colores‚ÄĚ, respond√≠a mi madre. “Tenemos que regresar‚Ķ”

Mi madre y mi padre vivieron en Bhilwara, Rajasthan entre 1969 y 1971 y hasta 2014 a√ļn no hab√≠an regresado a la India. Mi padre, que se hab√≠a graduado de la universidad y no estaba seguro de qu√© hacer consigo mismo, se ofreci√≥ como voluntario en VSO (Voluntary Service Overseas) como profesor de ingl√©s.

Mi madre, un poco menos loca, esperar√≠a un a√Īo y completar√≠a sus estudios antes de reunirse con √©l all√≠. Mientras estaba all√≠, mi padre se hizo amigo de los lugare√Īos: Satynarain y Radheshyam Joshi eran dos hermanos que sol√≠an aparecer en sus cuentos. La peque√Īa ciudad, Bhilwara, era poco m√°s que una colecci√≥n de edificios en el desierto con una estaci√≥n de tren, una escuela y una oficina de correos.

Hab√≠a pocos coches, si es que hab√≠a alguno, y la electricidad era escasa y err√°tica. Cocinaba su comida y t√© en una sola estufa Primus en su peque√Īo apartamento.

Satynarain y Radheshyam Joshi – Bhilwara, 2008

Mi madre se unió a él y vivieron en Bhilwara mientras mi padre trabajaba en su contrato en la escuela local. Durante este tiempo, hicieron viajes cortos por la India antes de finalmente despedirse y regresar a Inglaterra.

Esto fue a principios de los 70, por lo que se unieron a los extranjeros en la Ruta de la Seda y cruzaron a Pakistán, antes de hacer autostop a través de Afganistán, Irán, Turquía, Grecia y Europa Occidental.

Llegaron de regreso a Inglaterra sin suficiente dinero en sus bolsillos de caft√°n para tomar el autob√ļs a la casa de mis abuelos en Bexley y as√≠ caminaron los √ļltimos kil√≥metros por las calles h√ļmedas y l√ļgubres del sureste de Londres.

A lo largo de mi infancia y a√Īos de formaci√≥n escuch√© atentamente las historias de mis padres sobre la India y sus viajes: mi padre persegu√≠a un tren que sal√≠a de Delhi en el que se supon√≠a que deb√≠a estar mientras mi madre se sentaba sola a bordo y se preguntaba d√≥nde hab√≠a llegado … ¬°Mi madre hab√≠a estado en la India solo unas horas en ese momento!

Las historias de mi madre intercambiando rupias con hombres vestidos de Kalashnikov en Kabul y mi padre enfermo de malaria en Lahore también se contaban con frecuencia. Fueron estos cuentos los que me infundieron pasión por los viajes.

En 2006, después de graduarme, comencé a viajar por Europa en breves descansos antes de explorar Asia por mí mismo con un viaje a China. Luego, a finales de 2008, decidí ir a la India. A Rajasthan y Bhilwara: para encontrar la ciudad y la gente detrás de los cuentos.

Si soy honesto, nunca esper√© encontrarlos. Pens√© que podr√≠a encontrar a Bhilwara, dar un paseo y hacer algunas preguntas, tomar algunas fotograf√≠as para mostrarle a mi pap√° cu√°nto hab√≠a cambiado y eso ser√≠a todo lo que lograr√≠a. Estaba armado con nada m√°s que una foto de pasaporte de mi padre de los a√Īos setenta y un par de cartas que hab√≠a recibido de amigos hac√≠a mucho tiempo. Ten√≠a la direcci√≥n de una escuela que ya no exist√≠a y algunos nombres de personas que pueden estar vivas o no.

Mi padre en 1970
Mi padre en 1970

Una vez que llegué y me registré en un hotel, me subí a un tuk tuk y le pedí al conductor que me llevara a la escuela donde mi padre había trabajado. Ya no existía, pero el conductor preguntó a algunos amigos y en poco tiempo había descubierto dónde se había trasladado la nueva escuela.

Al mediodía llegamos a la escuela Shree Mahesh, donde desembarqué y entré por las puertas de la escuela justo a tiempo para ver llegar la nueva admisión de la escuela para el semestre. Después de explicarme a innumerables miembros del personal, conocí al director y me pidieron que me quedara a almorzar junto con los cientos de estudiantes nuevos.

Al final lo hice mucho mejor de lo que hubiera esperado. La ma√Īana de Navidad de 2008, llam√© a mi padre desde Bhilwara alrededor de las 7 am GMT. Di los buenos d√≠as antes de entregar el tel√©fono a mis anfitriones: Satynarain y Radheshyam Joshi.

“Hola Geoffrey”, gritaron. “Ha pasado bastante tiempo, amigo.” De hecho lo hab√≠a hecho, alrededor de 38 a√Īos desde que hab√≠an hablado. Volvieron a estar en contacto y se mantuvieron en contacto, allanando el camino para una reuni√≥n adecuada en 2013.

Cinco a√Īos despu√©s, casi al d√≠a, cruc√© el mismo umbral de la misma casa en Bhilwara, pero esta vez segu√≠ a mi padre al interior de la casa. Pero esa es otra historia y otra publicaci√≥n de blog.

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