Visitando el Salar de Uyuni en Bolivia

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En medio de lluvias heladas, una serie de desayunos deprimentes, una altitud vertiginosa e interminables viajes en autob√ļs, visitar el Salar de Uyuni salva el d√≠a.

Después de cuatro meses en Sudamérica llegó Bolivia, la prueba más grande pero el triunfo más brillante del continente hasta el momento. Después de 10 países y miles de millas, fue el primer lugar que me hizo pronunciar esas palabras que no se pueden dejar de decir: quiero ir a casa.

Tal vez fueron las duchas heladas en Isla del Sol, o la falta de agua en Copacabana. Tal vez fue la cadena ininterrumpida de desayunos deprimentes o cenas con exceso de queso que eran ins√≠pidas. Quiz√°s fueron los 3.600 m de altitud lo que me dej√≥ sin aliento, o los interminables viajes en autob√ļs que me dejaron fatigado. De cualquier manera, Bolivia y yo no nos llev√°bamos bien.

Visitando el Salar de Uyuni

Y luego, tan f√°cil como entregarme al s√≠ndrome de Estocolmo, me convert√≠. Solo tom√≥ un d√≠a y ah√≠ estaba yo, con los ojos so√Īadores y sonriendo, cantando gospel sobre la belleza de Bolivia. Por supuesto, fue visitar el Salar de Uyuni, las famosas salinas de Bolivia, lo que me gan√≥ el cari√Īo.

Debatimos si tomar un tour de 1, 2 o 3 días y finalmente decidimos solo uno. El día comenzó con una recogida a las 10.30 desde las oficinas de Oasis Bolivia en Uyuni. Se nos unieron otros cinco turistas en un espacioso 4 × 4 y partimos hacia el cementerio de trenes, un tramo de tierra desértica ocupada por una serie de viejos trenes mineros estacionados en una línea de ferrocarril.

El ferrocarril se construyó en 1892 y se utilizó para transportar minerales, pero se desperdició cuando la industria minera colapsó en 1940, en parte debido al agotamiento de los minerales. Muchos trenes fueron abandonados en la zona y hoy se quedan allí dando paso al óxido y la erosión.

Después del cementerio de trenes, nos detuvimos brevemente en Colchani, una ciudad de entrada llena de artesanías talladas en sal, y luego nos dirigimos a la atracción principal. El Salar de Uyuni es el salar más grande del mundo, con una extensión de 10.582 kilómetros cuadrados y un contenido estimado de 10 mil millones de toneladas de sal.

Los llanos se formaron a partir de lo que originalmente era el lago Minchin, un lago prehistórico gigante. El lago se evaporó en gran parte bajo el abrasador sol andino dejando una gruesa costra de sal, lo que hoy conocemos como las salinas del Salar de Uyuni.

El resultado es deslumbrante, impresionante, cada superlativo que puedo ofrecerte. Millas y millas de terreno blanco puro son casi deslumbrantes en su belleza. Los pisos proporcionan el escenario perfecto para cualquier fotógrafo. Por supuesto, aprovechamos la oportunidad para tomar una foto tonta o dos.

Después de un almuerzo simple pero sabroso en Isla Incahuasi, una isla de cactus gigantes, nos dirigimos hacia los llanos hacia un lugar que estaba completamente aislado. Aquí, tuvimos la oportunidad de tomar tantas fotos y videos como quisiéramos.

Lo mejor de ambos mundos

Hab√≠amos debatido si visitar en temporada seca o h√ļmeda. La temporada de lluvias ofrece una oportunidad √ļnica de ver los llanos con una pel√≠cula de agua sobre ellos, creando un espejo gigante del cielo. Afortunadamente, nuestra visita en abril signific√≥ que pudimos ver los llanos secos y h√ļmedos. El efecto es surrealista y extraordinario, sin duda uno de los aspectos m√°s destacados de nuestro viaje hasta ahora.

En conclusión, Bolivia valió la pena. El hogar puede esperar después de todo.

visitando el Salar de Uyuni: Lo imprescindible

Qué: Visitar el Salar de Uyuni, el Salar de Uyuni, el Cementerio de Trenes, la puerta de entrada a Colchani, la isla de cactus Isla Incahuasi, el Salar de Uyuni, un hotel de sal y la puesta de sol en los salares. El día comienza a las 10.30 h, termina a las 19.30 h e incluye el almuerzo.

Dónde: Salar de Uyuni, Potosí, Bolivia. Nos alojamos en el Hotel Cilos, un lugar cómodo pero básico a 10 minutos a pie del pueblo. Tenía unas duchas de agua caliente preciosas, wifi decente en las zonas comunes con desayuno incluido. Tenga en cuenta que la ciudad de Uyuni es bastante sombría, por lo que la caminata no es la más bonita que jamás haya hecho.

Cuando: El mejor momento para visitar el Salar de Uyuni depende de la experiencia que est√©s buscando. Para obtener el mejor clima, visite entre julio y octubre. Para tener la oportunidad de ver las llanuras h√ļmedas, visite entre marzo y abril.

C√≥mo: Vuele al Aeropuerto Internacional de La Paz (reserve a trav√©s de skyscanner.net) y tome un autob√ļs a Uyuni. Hicimos el viaje de 14 horas con Trans Omar en un autob√ļs de dos pisos relativamente c√≥modo.

Los boletos se pueden comprar en la Terminal de Buses (aproximadamente $ 35 por persona) o muy probablemente a trav√©s de su albergue. Env√≠e un correo electr√≥nico a [email protected] para obtener m√°s informaci√≥n. Tambi√©n es posible visitar los pisos de San Pedro de Atacama en Chile, pero suele ser m√°s caro. Puede reservar el recorrido por las salinas con una agencia local en cualquier lugar.

Visitamos Oasis Bolivia y tuvimos un gran d√≠a. Tienen oficinas en Uyuni (Av. Ferroviaria, junto a Hotel Julia, [email protected]), La Paz (Calle Sagarnaga No 363, Of.2, [email protected]) y Sucre (Calle Aniceto No. 95, Of .2, [email protected]). yo

Si no habla nada de espa√Īol, vale la pena especificar que desea un gu√≠a que hable ingl√©s.

Finalmente, tenga en cuenta que la situaci√≥n de la comida no es muy buena en Uyuni, pero recomendamos encarecidamente Minuteman Pizza dentro del Hotel To√Īito, ¬°lo mejor que hemos probado en el continente!


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Imagen principal: Atlas y botas

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