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Visitando Kon Tiki, la balsa que cruz贸 un oc茅ano

noviembre 10, 2020

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En 1947, el explorador noruego Thor Heyerdahl cruz贸 el Oc茅ano Pac铆fico en Kon Tiki, una balsa rudimentaria hecha de madera de balsa. Hicimos un viaje para ver el barco legendario.

鈥淭u madre y tu padre se entristecer谩n mucho cuando se enteren de tu muerte鈥, le dijeron a Thor Heyerdahl mientras se preparaba para cruzar el Pac铆fico en balsa.

Las dimensiones de la balsa eran incorrectas, era tan peque帽a que se hundir铆a en el mar, los troncos de balsa se romper铆an bajo tensi贸n o quedar铆an anegados a un cuarto de distancia en el mar, los vendavales y los huracanes arrastrar铆an a la tripulaci贸n por la borda y el agua salada quitar铆a la piel de inmediato sus piernas – no hubo fin a las advertencias.

De hecho, seg煤n los expertos, “no hab铆a ni un trozo de cuerda, ni un nudo, ni una medida, ni un trozo de madera en toda la balsa que no hiciera que nos hundi茅ramos en el mar”, escribi贸 Heyerdahl en su primera – relato a mano del peligroso viaje.

Y, sin embargo, el explorador noruego persisti贸 en su llamada misi贸n suicida. 驴Su objetivo? Para probar la teor铆a de que los migrantes de Am茅rica del Sur podr铆an haberse asentado en la Polinesia en la 茅poca precolombina.

Los cr铆ticos lo llamaron imposible y advirtieron que las balsas improvisadas de los pueblos preincaicos no pod铆an navegar miles de millas de mar abierto para llegar a las islas distantes utilizando tecnolog铆a de la edad de piedra.

La ruta de Kon Tiki a trav茅s del Pac铆fico

Para la expedici贸n Kon Tiki, Heyerdahl ten铆a como objetivo completar el viaje utilizando solo los materiales y equipos disponibles en la 茅poca precolombina y, al hacerlo, demostrar que tal viaje era posible. La expedici贸n llevaba algunos equipos modernos, como una radio, cartas, sextante y cuchillos de metal, pero Heyerdahl argument贸 que eran incidentales al demostrar que la balsa en s铆 pod铆a hacer el viaje.

En un extenso viaje de investigaci贸n en Fatu Hiva de la Polinesia, Heyerdahl hab铆a notado la presencia de plantas sudamericanas como la batata, as铆 como similitudes entre las figuras de piedra de Fatu Hiva y las estructuras erigidas por las antiguas civilizaciones sudamericanas.

Tambi茅n vio similitudes en las apariencias f铆sicas, rituales y mitos de los polinesios y sudamericanos, y escuch贸 a los ancianos polinesios hablar de un semidi贸s llamado Tiki que lleg贸 a las islas desde un gran pa铆s m谩s all谩 del horizonte oriental.

A pesar de su falta de experiencia en navegaci贸n y del hecho de que no sab铆a nadar, Heyerdahl se propuso demostrar que su teor铆a era posible. Reuni贸 fondos a trav茅s de pr茅stamos privados, donaciones de equipo del ej茅rcito de Estados Unidos y una tripulaci贸n de cinco hombres con la promesa de 鈥渘ada m谩s que un viaje gratis a Per煤 y las islas del Mar del Sur y de regreso鈥.

Museo Kon Tiki
Una caba帽a de bamb煤 abierta proporcion贸 el 煤nico refugio de Kon Tiki de los elementos.

El peque帽o equipo de Heyerdahl estaba compuesto por Erik Hesselberg, navegante y artista; Bengt Danielsson, traductor y administrador a cargo de suministros; Knut Haugland, experto en radio; Torstein Raaby, operador de radio; y Herman Watzinger, ingeniero.

Los hombres viajaron a Per煤 y construyeron el Kon Tiki de 30 x 15 pies con nueve troncos de madera de balsa amarrados con cuerdas de c谩帽amo en un estilo ind铆gena registrado en ilustraciones de los conquistadores espa帽oles. Una caba帽a de bamb煤 abierta con un techo de hojas de pl谩tano proporcionaba el 煤nico refugio contra los elementos.

Con el golpe de un coco contra la proa, la balsa fue nombrada Kon Tiki en honor al dios del sol peruano que se dec铆a que hab铆a desaparecido hacia el oeste a trav茅s del mar; una figura m铆tica que reflejaba al semidi贸s polinesio, Tiki, que lleg贸 desde el este.

Kon Tiki parti贸 de Per煤 en la tarde del 28 de abril de 1947, iniciando su 茅pico viaje a trav茅s del Oc茅ano Pac铆fico.

Im谩genes originales de la expedici贸n Kon Tiki

Fue esta balsa legendaria la que fuimos a ver en nuestro reciente viaje a Oslo en Noruega. Hicimos el corto viaje en autob煤s desde el centro de Oslo hasta Bygd酶y con su tr铆o de museos: el Fram, el Kon Tiki y el Museo de Barcos Vikingos.

Peter, que era un adicto a la exploraci贸n polar, estaba ansioso por ver el Fram. Yo, habiendo le铆do el libro de Heyerdahl varios a帽os antes, estaba m谩s emocionado de ver a Kon Tiki.

Desenvolvimos nuestras muchas capas en el vest铆bulo del Museo Kon Tiki y nos dirigimos directamente a la atracci贸n principal. All铆, en una luz tenue, se encontraba el recipiente de las leyendas.

Lo mir茅 por un minuto sinti茅ndome sorprendentemente impasible. Parec铆a irreal de alguna manera: una r茅plica o una versi贸n de dibujos animados de algo m谩s serio. Verifiqu茅 dos veces y confirm茅 que de hecho era la balsa original. Parec铆a demasiado limpio, demasiado intacto.

Balsa Kon Tiki en medio de una luz apagada en el Museo
La principal atracci贸n del Museo Kon Tiki

Camin茅 alrededor de la balsa, tratando de evocar im谩genes de los seis hombres navegando por el sol y las estrellas, guiados por los vientos y las corrientes mientras golpeaban las olas que se elevaban por encima de sus m谩stiles. Dada su ubicaci贸n remota, el rescate habr铆a sido casi imposible.

Mientras estaba all铆 junto a Kon Tiki, mi impasibilidad quiz谩s se explica mejor por el surrealismo de todo. Heyerdahl y sus hombres navegaron durante 101 d铆as a trav茅s de 6,900 km (4,300 millas) del Oc茅ano Pac铆fico. He visto aproximadamente a la misma distancia del mismo oc茅ano y no pude comprender c贸mo lo hicieron en una balsa improvisada con tecnolog铆a de la edad de piedra.

Despu茅s de 101 d铆as en el mar, Kon Tiki se estrell贸 contra un arrecife en la isla de Raroia el 7 de agosto de 1947.

Los hombres fueron recibidos por lugare帽os de una isla cercana que llegaron en canoas despu茅s de ver restos flotantes de la balsa. Heyerdahl y sus hombres fueron llevados a Tahit铆, con el Kon Tiki recuperado a cuestas, y pronto disfrutaron de la aclamaci贸n internacional por completar con 茅xito el viaje y demostrar que la teor铆a de Heyerdahl pod铆a ser correcta.

Lamentablemente, en a帽os posteriores, la investigaci贸n gen茅tica y ling眉铆stica demostr贸 que la Polinesia fue colonizada por pueblos de Asia que llegaron en una migraci贸n hacia el este. Heyerdahl hab铆a pensado que era imposible que los navegantes zarparan contra los vientos dominantes.

En verdad, fue exactamente el hecho de que pod铆an usar el viento del oeste para regresar a casa con seguridad en caso de falla lo que alent贸 a estos antiguos exploradores a navegar hacia el abismo del Pac铆fico.

El hecho de que fuera dif铆cil reconciliar la vasija del museo con el legendario viaje de Heyerdahl habla de la magnitud de su logro. Puede que sea la impasibilidad lo que sent铆 primero, pero ver a Kon Tiki en persona me record贸 el coraje de los exploradores de nuestro pasado.

Aunque queda poco del mundo por descubrir, a煤n queda mucho por explorar y todos har铆amos bien en aprovechar nuestro coraje y probar algo nuevo, incluso cuando hay una buena posibilidad de que fallemos.

Museo Kon Tiki: lo esencial

Qu茅: Visitar el Museo Kon Tiki en Oslo y ver la legendaria balsa que cruz贸 el Oc茅ano Pac铆fico.

D贸nde: Nos alojamos en el Scandic Vulkan Hotel, un hotel contempor谩neo y ecol贸gico en el vibrante barrio de Vulkan, no lejos del centro de Oslo. El hotel es el primer hotel de clase energ茅tica A de Noruega, lo que significa que genera casi toda su propia energ铆a.

Las elegantes habitaciones tienen ventanas del piso al techo que brindan vistas a los vecindarios circundantes, mientras que los desayunos, con m谩quina para hacer gofres y m谩quinas de capuchino, son abundantes.

Justo al lado se encuentra el sal贸n de comidas Mathallen con una variedad de restaurantes y bares boutique, as铆 como el r铆o Akerselva, perfecto para caminatas despu茅s del desayuno.

Cuando: Para disfrutar del mejor clima, la primavera y el verano (de mayo a agosto) son las mejores 茅pocas para visitar Oslo. Fuera de temporada, puede esperar que los d铆as sean fr铆os y h煤medos bajo un cielo oscuro.

Desde finales de oto帽o, los ferries dejan de funcionar, lo que significa que los autobuses son la 煤nica alternativa. Aunque son regulares, los autobuses no son tan agradables como los ferries y ofrecen vistas mucho m谩s mundanas.

C贸mo: El Museo Kon Tiki de Oslo se encuentra en Bygd酶y, a un corto trayecto en autob煤s o ferry desde el centro de la ciudad. El ferry, que opera desde principios de abril hasta principios de octubre, sale del muelle 3 detr谩s del ayuntamiento (Oslo R氓dhuset) y tarda entre 10 y 15 minutos.

Si el ferry no funciona, toma el autob煤s n煤mero 30. Se puede abordar en el muelle cerca del Ayuntamiento o desde el centro de la ciudad y tarda unos 15 minutos.

Esparcidos por la pen铆nsula de Bygd酶y hay varios otros museos dignos de menci贸n, como el Fram, el barco vikingo, el Norwegian Maritime y el Norwegian Folk. Todos est谩n a 15 minutos a pie el uno del otro.

Con esto en mente, vale la pena comprar un Oslo Pass que incluye entrada gratuita a m谩s de 30 museos y atracciones de Oslo, as铆 como viajes gratuitos en todos los transportes p煤blicos. El pase viene en tres denominaciones:

24 horas: 335 NOK (40 USD)
48 horas: 490 NOK (58 USD)
72 horas: 620 NOK (74 USD) – optamos por este

Volamos de Londres a Oslo a trav茅s de una aerol铆nea econ贸mica. Reserve a trav茅s de Skyscanner a los mejores precios.

Oslo cuenta con tres aeropuertos: Gardermoen, Torp Sandefjord y Rygge. Recomendamos utilizar Gardermoen si es posible, ya que los otros dos est谩n m谩s lejos y requieren una transferencia m谩s larga y costosa. Todos los aeropuertos son servidos por trenes y autobuses. Puede encontrar m谩s informaci贸n en el sitio web Visit Oslo.


Para m谩s cosas que hacer en Oslo, obtenga la Gu铆a Lonely Planet de Noruega.

Fotograf铆a adicional: uso leg铆timo

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